Algunas de las películas favoritas de los hermanos Coen

Joel Coen, el mayor de los hermanos que conforman uno de los binomios creativos más magistrales de la historia del séptimo arte, cumple años el 29 de noviembre. No queremos dejar pasar la oportunidad para ofrecerte algunas de las películas favoritas de estos cineastas, a menudo, dicho sea de paso, homenajeadas de manera explícita o elíptica en sus filmes.

El desvío, de Edgar G. Ulmer (1945)

Producción de serie B que en su momento pasó sin pena ni gloria, fue redescubierta luego por una generación de cinéfilos, que se sintieron fascinados por su explosiva mezcla entre los tópicos del cine negro y una atmósfera de extravío y pesadilla que redunda en el carácter de hado adverso que estructura la trama del filme. Si a ello le sumamos los defectos propios de toda cinta de bajo presupuesto, que aumentan sin quererlo esa extrañeza onírica y a veces absurda de sus imágenes, no es de extrañar que los Coen la consideren uno de sus referentes de cabecera.

Almas sin conciencia, de Federico Fellini (1955)

Segunda de las obras que conforman la denominada “trilogía de la soledad”, junto con La Strada (1954) y Las noches de Cabiria (1957), a pesar de ser considerada por muchos como una obra menor de su autor, es, sin embargo, un magnífico filme que retrata la cotidianeidad de tres timadores.Y si, por un lado, son personas con los mismos problemas que cualquier hijo de vecino, por el otro no dudan en estafar a campesinos –los más menesterosos– porque resulta más fácil esquivar la vigilancia policial. La sordidez ética y material de la realidad física y humana que puebla el relato a buen seguro impactó a estos dos hermanos, especialistas en hacer fábulas morales.

Confidencias de medianoche, de Michael Gordon (1959)

Ejemplo paradigmático de lo que una buena comedia romántica debería de ser, esta deliciosa película fue la primera de las tres que protagonizó la icónica pareja integrada por Doris Day y Rock Hudson. Con una pizca de guerra de sexos, otra de enredo absurdo y unos ingeniosos diálogos, solamente hacía falta una realización dinámica y efectiva como la de Gordon y la química surgida entre los dos protagonistas para tener entre manos uno de los clásicos indiscutibles del humor blanco. A pesar de ambientarse en la América idealizada de los años 50, la cinta sigue siendo un entretenimiento que funciona como un reloj, del que el lado cómico de los Coen ha bebido mucho.

Repulsión, de Roman Polanski (1965)

Prácticamente todas las cintas de Polanski de los años 60 y 70 forman parte de las películas favoritas de los Coen, quienes consideran al director polaco uno de los grandes de la historia del cine. Si hemos escogido Repulsión es porque se trata de una de las obras más potentes y originales del autor, gracias a su focalización del relato desde el punto de vista de su perturbada protagonista, Carol (Catherine Deneuve), lo que da lugar a un filme de atmósfera onírica, fascinante e incómodo, que mezcla el terror psicológico, el drama intimista y la crítica social.

Hasta que llegó su hora, de Sergio Leone (1968)

Uno de los Spaghetti Western más famosos de la historia, cuenta entre sus bazas con un guion inspirado en una idea de Dario Argento y Bernardo Bertolucci, la memorable partitura de Ennio Morricone y el físico y el carisma de Claudia Cardinale y Henry Fonda como intrépida heroína y malo maloso respectivamente. Sus casi tres horas de duración dilatan el tiempo narrativo hasta extremos insospechados y le dan un carácter casi hipnótico a la narración: un recurso que los Coen han sabido aprovechar en muchas de sus cintas.

El antepenúltimo mohicano

Park City, Utah.

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