Grandes películas australianas

Ayer se estrenó en SundanceTV España la magnífica serie Upright, una de las sorpresas de la última temporada. Entre otras muchas virtudes, nos permite algo poco usual en mundo seriéfilo: recorrer Australia, un escenario habitual en el cine pero que rara vez llega a las pequeñas pantallas europeas. Es una cuestión de tiempo que esto se convierta en normalidad. La industria audiovisual australiana es relativamente joven, si se compara con la de otros países anglosajones. Exportadora habitual de directores y actores a las diferentes generaciones de Hollywood, fue en los 70, con la aparición de un gigante como Peter Weir, cuando comenzó a labrarse un espacio dentro del panorama cinematográfico contemporáneo. De tal manera que a finales del siglo XX y en este siglo XXI ha llegado su momento cumbre, con una industria rica y saneada, capaz de afrontar grandes producciones y que cuenta con un circuito independiente de nivel. Mucho han ayudado nombres como Mel Gibson, Heath Ledger, Cate Blanchett, Rose Byrne, Guy Pearce, Nicole Kidman, Hugh Jackman, Russell Crowe, Eric Bana, Chris Hemsworth o Margot Robbie, superestrellas más allá del Pacífico, y rostros muy reconocibles (y admirables) para el cinéfilo.

Hacer resumen, abordar lo mejor de la filmografía aussie, es encontrarse en todos sus rincones con el citado Peter Weir, estandarte del clasicismo cuya obra, sin embargo, no ha perdido un ápice de vigencia. Hablamos de uno los cineastas más importantes en lengua inglesa de la historia. Un top sobre cine australiano podría estar formado íntegramente por sus películas pero más allá de Weir hay muy buen cine. Es por ello que hayamos optado por algo más diversidad en la siguiente selección.

Picnic en Hanging Rock (1975), de Peter Weir

Las nuevas generaciones conocerán la historia firmada inicialmente por Joan Lindsay con el serial El misterio de Hanging Rock (que ya en su título se intenta desmarcar del clásico de Weir), emitido por Amazon Prime Video. Rachel Roberts, Vivean Gray, Helen Morse, Kirsty Child, Tony Llewellyn-Jones y Jacki Weaver –ojo a este nombre— protagonizan este filme de 1975 que adapta la investigación de la desaparición de un grupo de adolescentes a comienzos del siglo XX. Una obra de culto en la que perderse una y otra vez.

Mad Max. Salvajes de autopista (1979), de George Miller

Gracias a Mad Max –y también, cómo no, a Gallipoli de nuestro adorado y multimencionado Peter Weir— conocimos a un joven actor que después se erigió en una estrella de Hollywood, en un reputadísimo director ganador del Oscar, en un ángel caído y, como suele suceder, en un Cristo resucitado. Hablamos de Mel Gibson, el actor que hizo camino para dos de las camadas más importantes del cine contemporáneo mundial. Aquí protagoniza a este antihéroe que intenta sobrevivir en un mundo apocalíptico. Esta es la primera parte de una franquicia exitosa en los años 80 y que tuvo su continuación treinta años después de la mejor manera posible.

La propuesta (2005), de John Hillcoat

Nuestros lectores son sabedores de la importancia que tiene el Western en esta cabecera. Los fulgores efímeros que han emergido en este siglo en el género son, en su mayoría, joyas que, aparte de nostalgia, han ofrecido nuevas perspectivas de este período histórico y no solo en Estados Unidos. En este magnífico filme de John Hillcoat nos adentramos en una Australia árida para ser testigos de una historia de venganza protagonizada por Guy Pearce. Una obra memorable que, desde el anonimato, sorprendió a todos en 2005.

Animal Kingdom (2010), de David Michôd

Hablando de sorpresas. Lo fue la irrupción de este thriller criminal que nos traslada el juego de poder dentro de una familia de mafiosos –cualquiera lo diría a primera vista. Un drama cocido a fuego lento y dotado de una atmósfera irrespirable y las interpretaciones de tres magníficos actores: Ben Mendelsohn, Joel Edgerton y, sobre todo, y ya se lo avisamos líneas atrás, Jacki Weaver. La veteranísima actriz de Sídney, que ejerce de dura matriarca del clan, fue nominada al Oscar por este papel. Dos años más tarde volvería a ser candidata, esta vez por Silver Linings Playbook.

Mad Max, furia en la carretera (2015), de George Miller

Y concluimos este breve listado con La película. La vuelta de George Miller al universo Mad Max se saldó con toda una exhibición de cine de acción plena en ritmo, espectacularidad y atmósfera. Tom Hardy y Charlize Theron –ejemplar su Furiosa, baluarte de un poderoso alegato feminista— están impresionantes en este clásico instantáneo que obtuvo seis Oscar –todos técnicos. Aunque aquí los premios son lo de menos. Si pudiéramos definir el siglo XXI con un blockbuster, Mad Max: Fury Road estaría a la cabeza.

El antepenúltimo mohicano

Park City, Utah.

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