Las 5 películas favoritas de Wes Anderson

Hablar de cine independiente es hablar de Wes Anderson. No hay más. Es uno de nuestros directores favoritos y en Sundance TV España le hemos dedicado más de un artículo a sus películas, pero nunca hemos hablado de cuál es el cine que le motiva y le inspira. Por eso, hemos recogido 5 de sus películas favoritas según declaró a Rotten tomatoes. ¿Cuántas has visto?

La naranja mecánica, de Stanley Kubrick (1971)

No nos sorprende que la obra maestra de Kubrick esté entre las películas de cabecera del genio indie norteamericano por excelencia. Si lo pensamos bien, aunque el mundo distópico diseñado para La naranja mecánica dista mucho de los entornos armónicos de las películas de Anderson, lo cierto es que el uso del color, la hiperestilización y el cuidado encuadre son rasgos compartidos por estos dos cerebros indomables: “Está diseñada de un modo muy especial; es capaz de inventarse un mundo que no habíamos visto antes en ninguna película pero, a la vez, hay una gran sensación de espontaneidad y energía”.

La semilla del diablo, Roman Polanski (1968)

“Siempre ha sido una gran influencia en mi trabajo, una gran fuente de ideas. Es una de mis películas favoritas de siempre”. Quizás sea la más sorprendente, porque hasta el día de hoy Anderson no se ha atrevido a adentrarse en el mundo del terror. Sería divertido imaginar una historia de miedo en uno de esos mundos coloridos y simétricos a los que nos tiene acostumbrados. El realizador norteamericano destaca, además, dos cosas más de la película: la estupenda interpretación de Mia Farrow y el guión de Roman Polanski.

Un ladrón en la alcoba, de Ernst Lubitsch (1932)

Quizás no sea una de las películas más conocidas del maestro Lubitsch, pero, ¿es que tiene alguna mala? Un ladrón en la alcoba es una comedia de enredos y mentiras en la que una carterista se hace pasar por condesa para conocer a un famoso barón, que en realidad es un ladrón. Un verdadero encaje de bolillos a los que el incipiente Hollywood nos tenía acostumbrados: “Ya nadie hace películas como esas, con un tono tan perfecto, como un suflé.”

Toni, de Jean Renoir (1935)

Dos años antes de La gran ilusión, Jean Renoir dirigió este drama sobre un inmigrante italiano que trabaja en la Provenza y que se encuentra en medio de un triángulo amoroso que terminará de manera violenta y dramática. “Es una película muy hermosa, con un tono lírico y muy triste; una de las grandes historias de Renoir. No sé si es tan conocida como otras de sus películas. Es fantástica.”

¿Quién teme a Virginia Wolf?, de Mike Nichols (1966)

“La primera vez que vi El graduado me encantó, pero no me ocurrió lo mismo con ¿Quién teme a Virginia Wolf?, no me gustó demasiado porque me pareció que transmitía demasiada negatividad. Pero cuando la he visto recientemente he cambiado de opinión: me parece que es una de las películas más bellas, acertadas y estimulantes. Mike Nichols es uno de los directores más creativos que hemos tenido y ¿Quién teme a Virginia Wolf? es una primera película increíble”. Con eso queda todo dicho.

El antepenúltimo mohicano

Park City, Utah.

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