Las mejores películas de Gracia Querejeta

Es cierto que el cine de Gracia Querejeta ha pasado de ser un acontecimiento a ocupar un lugar secundario dentro de la factoría nacional. Es probable que el motivo sea que sus temáticas y estilos no encuentren su sitio en esta nueva corriente autoral del cine español; también influye la vocación comercial de sus últimas obras. Trabajos excesivamente equilibrados y medidos para intentar captar a un amplio espectro y que, en cierta manera, no se separa en exceso del filón de las narrativas televisivas. Porque es así, siguen pasando las décadas y la ficción española para la pequeña pantalla, ya sea en su corte más pretencioso como en su vis más lúdica y festiva, sigue atrayendo a los televidentes, que se cuentan por millones.

Otrora promesa directoral, a esta directora nunca le ha pesado en exceso su apellido –es la hija de Elías Querejeta, antiguo futbolista y, ante todo, uno de los grandes productores, si no el Gran productor, del cine de autor español. La prueba la encontramos en la excelente acogida de sus primeras películas y un palmarés con un premio Goya –por su cortometraje El viaje del agua (1990)— y seis nominaciones, y dos Biznagas de Oro en el Festival de Málaga, su certamen fetiche.

A continuación, elegimos sus mejores películas para celebrar el éxito del ciclo Panorama España emitido en SundanceTV.

El último viaje de Robert Rylands (1996)

Adaptación libre de la novela Todas las almas, de Javier Marías, guionizada por Elías Querejeta y protagonizada por el recientemente fallecido Ben Cross –coprotagonista de Carros de fuego y villano incansable en El primer caballero—, William Franklyn, Cathy Underwood, Kenneth Colley y Perdita Weeks. Un trabajo que consiguió buenas críticas y se presentó en la sección oficial del Festival de San Sebastián.

Cuando vuelvas a mi lado (1999)

Mercedes Sampietro, Julieta Serrano, Adriana Ozores y Marta Belaustegui encabezan el reparto de este filme que representa la efervescencia del cine de Querejeta, de nuevo colaborando con su padre en la elaboración del libreto. Presentación, de nuevo, en la competición del Donostia Zinemaldia y posteriormente seis veces nominada al Goya, incluida su entrada en la categoría de mejor película del año. La reunión de tres hermanas tras la muerte de su madre revivirá viejos fantasmas del pasado que siguen habitando el presente. Un retrato generacional lleno de sutileza y excelentes interpretaciones que convirtieron a la autora en el rostro más representativo del cine español de finales de los 90.

Héctor (2004)

Con este filme, Querejeta bajaba de rango pero se mantenía en la cresta de la ola de la ficción nacional. La prueba está que ganó la Biznaga de Oro del Festival de Málaga con este coming-of-age protagonizado por Nilo Mur y Adriana Ozores. Ambos dan vida, respectivamente, a un adolescente y una madre-por-accidente que, tras adaptarse el uno al otro tras la muerte de la madre natural, se verán en la disyuntiva de tener que seguir sus caminos por separado con la llegada desde México del padre biológico del chico.

Siete mesas de billar francés (2007)

Podemos tildarla de su última gran película, al menos mediáticamente. En esta ocasión, no repetía la elaboración del guion con su padre, sino con David Planell, en esta historia que de nuevo vio la luz en San Sebastián y después tuvo un excelente paso por las entregas de premios nacionales, en especial en los Goya, donde obtuvo dos estatuillas –a la mejor actriz principal (Maribel Verdú) y a la mejor actriz secundaria (Amparo Baró). A partir de aquí, su carrera se volvió más rutinaria y predecible. Repitiendo patrones, incluso también trayectoria, pero sin lograr el éxito de antaño.

Invisibles (2020)

De entre sus recientes películas, queremos destacar la última que ha llegado a nosotros. Es la perfecta definición del momento que vive su filmografía: minimalismo escénico –está rodado en el parque principal de Cáceres—, y liviandad tonal que revisita las obsesiones temáticas de la realizadora. Las excelentes interpretaciones de su trío protagonista, conformado por Emma Suárez, Adriana Ozores y Nathalie Poza, mantienen en pie este trabajo que ha tenido un paso más que digno por la taquilla en plena pandemia.

El antepenúltimo mohicano

Park City, Utah.

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