Por el 50 aniversario de la llegada a la luna, 5 películas sobre este astro

Un 20 de julio de 1969 el Apolo XI se posaba con éxito en la superficie del único satélite natural de nuestro planeta. A lo largo de los siglos, este astro ha inspirado de forma ininterrumpida a artistas de diferentes disciplinas: pintores, poetas, músicos… De ahí que no podamos obviar en SundanceTV el 50 aniversario de este hito de la historia de la humanidad, al cual dedicamos una selección de 5 filmes en los que la luna juega un papel esencial.

Viaje a la luna, de Georges Méliès (1902)

Si no has visto todavía esta obra no habrás podido apreciar en toda su medida el poder de las películas para crear espacios fantásticos, despertar la imaginación del espectador y devenir, en fin, un lugar donde sueño y magia van de la mano. Utilizando muy remotamente de inspiración argumental dos novelas de ficción especulativa –De la Tierra a la Luna (1865) de Verne y Los primeros hombres en la Luna (1901) de H. G. Wells–, es uno de los primeros filmes de ciencia ficción de los que se tiene constancia, y el plano del “alunizaje” se ha convertido en todo un icono del séptimo arte.

La mujer en la luna, de Fritz Lang (1929)

Ensombrecida por el éxito de Metrópolis (1927), la siguiente incursión de Lang en el género de la ciencia ficción es, sin embargo, una gran película, que además de hacer un despliegue de efectos visuales magníficos para su época, contiene claras notas de crítica social y reflexión psicológica en su trama. En cualquier caso, si por algo es justamente recordada es por aplicar la cuenta atrás al lanzamiento de un cohete para darle mayor dramatismo a la escena, lo que luego se hizo sistemáticamente en la vida real. ¿Quién dijo que la vida no imita al arte?

Con destino a la luna, de Irving Pichel (1950)

Adaptación de un texto de Robert A. Heinlein, se trató del primer intento de darle un enfoque realista a la posibilidad de alcanzar la luna, de ahí que los esfuerzos del equipo se centraran en los decorados y los efectos especiales, hasta el extremo de obtener un Oscar en esta última categoría. Aunque el desarrollo de los personajes es demasiado esquemático, con esa glorificación del militarismo tan propia de Heinlein, quien apoyó activamente el proyecto, la obra marcó un antes y después dentro del género de la ciencia ficción gracias a su interés verista y casi documental por los detalles.

Un ratón en la luna, de Richard Lester (1963)

Si crees que en el ámbito de la ciencia ficción solamente hay lugar para la reflexión sociológica, la especulación existencial o el entretenimiento descerebrado, este filme te sorprenderá. El director americano, cuya ironía e iconoclastia pronto enraizaron en el Reino Unido (donde fijaría su lugar de residencia y llevaría a cabo buena parte de su carrera), nos ofrece una desopilante comedia de tintes ácidos y absurdos sobre un ficticio y diminuto país que engaña a americanos y rusos con un falso programa espacial, a fin de obtener dinero para poder arreglar sus maltrechas cañerías. ¿Cómo mantendrán la ilusión ante sus socios una vez obtenidos –y gastados– los fondos?

Moon, de Duncan Jones (2009)

Cerramos este recorrido con una de las mejores cintas de ciencia ficción de las últimas décadas. La ópera prima del hijo de David Bowie se centra en los días finales de la misión de tres años en un puesto de extracción lunar del astronauta Sam Bell (Sam Rockwell), durante los cuales tendrá una revelación de esas que cambian para siempre nuestra visión del mundo. Lúcida y melancólica indagación sobre el sentido de la vida, la película incluso tiene espacio para la crítica social y demuestra que con muy poco se puede hacer mucho si se parte de un guion inteligente y sólido.

El antepenúltimo mohicano

Park City, Utah.

Más en el blog: Consejos de Ingmar Bergman para jóvenes cineastas

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