Por el aniversario de Cate Blanchett, recordamos 5 de sus mejores papeles

El 14 de mayo cumple 50 años una de las mejores actrices de las últimas décadas: Cate Blanchett. Con una extensa carrera en cine y teatro, además de haber ejercido de modelo para campañas publicitarias de perfume, la actriz australiana destaca por su versatilidad interpretativa y su discreción personal, ya que se mantiene voluntariamente alejada de Hollywood y de su ambiente. Por el contrario, desde hace unos 10 años se postula como uno de los rostros más famosos y visibles del activismo en favor del medio ambiente, los derechos humanos y el feminismo. Desde SundanceTV os invitamos a repasar 5 de sus mejores papeles.

Oscar y Lucinda, de Gillian Armstrong (1997)

Un año antes de que saltara a la fama por su interpretación en Elizabeth (1998) de Shekhar Kapur, gracias a su nominación a Mejor Actriz en los Oscars, Blanchett ya había destacado en esta historia de rebeldía, amor, fe y ludopatía, basada en la novela de Peter Carey y dirigida por su compatriota, Gillian Armstrong, donde daba réplica a Ralph Fiennes en un relato de visos mitológicos y exaltada belleza visual sobre los orígenes de Australia.

Life Aquatic, de Wes Anderson (2004)

Convertida en una estrella tras su encarnación de Galadriel en la brillante adaptación de Peter Jackson de El señor de los anillos (2001-2003), Blanchett demostró que sus papeles no los seleccionaba por su cuota en pantalla sino por el interés que le despertaban. De ahí que no dudara en formar parte como secundaria de esta alucinada fábula sobre la madurez y el sentido de la vida en la que Anderson mezcla con su estilo marciano el personaje de Jacques Cousteau y la novela Moby Dick (1851) de Herman Melville.

El aviador, de Martin Scorsese (2004)

A las órdenes del maestro neoyorquino, Blanchett obtuvo su primer premio Oscar, en esta ocasión como actriz de reparto, gracias a su interpretación de Katharine Hepburn. Aunque Leonardo DiCaprio es el gran protagonista de este interesante biopic sobre Howard Hughes, y realiza una de las mejores interpretaciones de su carrera, la actriz australiana se metamorfosea de tal manera en la mítica estrella del Hollywood clásico que cuesta fijarse en nadie más cuando ella aparece en pantalla.

I’m Not There, de Todd Haynes (2007)

Pero, si de metamorfosis hablamos, sin duda la que se lleva la palma es esta, ya que Blanchett interpreta a Jude, uno de los alter ego o, mejor dicho, de los heterónimos a lo Pessoa en los que se multiplica la figura de Bob Dylan en esta absoluta obra maestra de uno de los mejores directores indies de nuestros días. Además de una nueva nominación a los Oscars, su papel le valió a Blanchett la Copa Volpi en Venecia, festival donde la película obtuvo asimismo el Premio Especial del Jurado.

Blue Jasmine, de Woody Allen (2013)

Aunque ya sabemos que los premios Oscars se mueven más por temas políticos o económicos, pocas veces un galardón a la Mejor Actriz ha sido tan indiscutible como este. Si Blanchett ya había interpretado unos años antes sobre los escenarios a la patética Blanche DuBois, Allen reformula esta mítica figura de Tennessee Williams en el personaje de Jasmine, mujer florero de un rico incapaz de aceptar su cambio de estatus tras las malversaciones financieras llevadas a cabo por su esposo. Que compadezcamos y odiemos a partes iguales a su personaje es en gran parte mérito de su magistral interpretación.

El antepenúltimo mohicano

Park City, Utah.

Más en el blog: Por el estreno de su último filme, 5 imprescindibles de Jacques Audiard

Posts Más Recientes