Por su cumpleaños, repasamos la trayectoria de Margot Robbie

El 02 de julio es el aniversario de Margot Robbie, que se ha convertido en una de las estrellas de mayor empuje de la actualidad. Lo que resulta más meritorio de su fulgurante ascenso es que, pese a su aspecto de bellísima Barbie, Robbie se ha negado a dejarse encasillar en el odioso rol de “guapa oficial” tantas veces ofrecido en Hollywood a intérpretes con su físico; de ahí que haya alternado papeles para grandes blockbusters, como Harley Quinn en Escuadrón suicida (2016), con personajes en producciones independientes. Repasamos algunas de sus mejores actuaciones hasta el momento.

El lobo de Wall Street, de Martin Scorsese (2013)

La gran oportunidad le vino a Robbie de la mano de Scorsese y DiCaprio, pues esta adaptación de las memorias del tiburón financiero Jordan Belfort era un proyecto acariciado hacía años por el actor. Y lo cierto es que no desaprovecha la ocasión para ser algo más que la mujer de físico perfecto destinada a ser la esposa florero de un multimillonario. En realidad, y con todo en contra (empezando por el punto de vista subjetivo del relato, que la convierte a menudo en una manipuladora arpía), la actriz logra dotar de entidad a un personaje que, en el fondo, muestra más amor y sensatez que su cónyuge.

Yo, Tonya, de Craig Gillespie (2017)

Si ya en Suite francesa (2014) Robbie no tuvo ningún problema en caracterizarse para poder interpretar a una pueblerina francesa, en esta producción del autor de Lars y una chica de verdad (2007) se transforma en Tonya Harding, antigua estrella del patinaje olímpico americano, cuya carrera se vio truncada por culpa de sus carencias afectivas y las malas compañías con las que quiso llenarlas. Biopic cargado de grandes dosis de humor negro, hace una crítica al sueño americano al recordarnos que el talento, si no va acompañado de unas circunstancias propicias, suele servir de poco.

María, reina de Escocia, de Josie Rourke (2018)

El debut en la realización cinematográfica de la prestigiosa directora artística teatral Josie Rourke es una película histórica que cuenta con una excelente ambientación, más verista y evocadora de lo que nos tienen acostumbrados este tipo de propuestas, pero cuyo guion peca de excesos melodramáticos. En todo caso, sus dos protagonistas, Saoirse Ronan como María Estuardo y Margot Robbie como la reina Elisabeth I, brillan con luz propia y son lo mejor de un filme interesante pero irregular.

Dreamland, de Miles Joris-Peyrafitte (2019)

La segunda película de Miles Joris-Peyrafitte es un potente relato de iniciación, ambientado en la época del “Dust Bowl” (tormentas de polvo que devastaron las ya depauperadas granjas de Estados Unidos en los años 30), que tiene como protagonista a Eugene (Finn Cole), obsesionado con atrapar a la ladrona de bancos Allison Wells (Margot Robbie), sobre quien pesa una cuantiosa recompensa. Mezclando los hechos con las ensoñaciones, la obra evoca tanto la América de la Gran Depresión como el relato de la misma, por lo que bebe del mito de Bonnie y Clyde y de la estética de Días del cielo (1978) de Malick.

Érase una vez… en Hollywood, de Quentin Tarantino (2019)

Como ya hiciera en Malditos Bastardos (2009), Tarantino recrea un periodo histórico a su personal manera, de forma que Los Ángeles previos a la cruel matanza de Cielo Drive se llenan de su habitual estilo exuberante y pulp, repleto de guiños cinéfilos y cultura pop (baste con mencionar las apariciones como personajes de la trama de Steve McQueen y Bruce Lee). Y aunque la cinta se centra, básicamente, en la amistad de los dos protagonistas, encarnados por DiCaprio y Pitt, el destino de Sharon Tate (Margot Robbie) es lo que mantendrá a la audiencia en vilo.

El antepenúltimo mohicano

Park City, Utah.

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