Recordamos a Miloš Forman con algunos de sus filmes

El 13 de abril se cumple el primer aniversario de la muerte del realizador checo, uno de los cineastas europeos más influyentes de su generación, que demostró que era posible trabajar dentro de Hollywood sin perder la capacidad de autoría. En su caso, de hecho, ello fue doblemente meritorio, teniendo en cuenta que su filmografía se centró, sobre todo, en rebeldes que se oponían al sistema. Como seguramente ya habrás visto las multipremiadas y famosísimas Alguien voló sobre el nido del cuco (1975) y Amadeus (1984), desde SundanceTV vamos a recordarle a través de otras 5 de sus películas.

Los amores de una rubia (1965)

Primer gran éxito de su realizador, que no solamente recibió muy buenas críticas en el Festival de Venecia, sino que causó furor en la taquilla de la extinta Checoslovaquia y fue nominada en los Oscar a la Mejor Película Extranjera. Con una bellísima fotografía en blanco y negro, es un sensible relato, con notas tragicómicas, sobre el primer amor, centrado en el encuentro entre Andula (Hana Brejchová) y Milda (Vladimír Pucholt), donde Forman incide en la absurdidad del sistema comunista y en la pacatería moral de la clase media praguense.

¡Al fuego, bomberos! (1967)

Enlazando con la larga tradición del humorismo checo, que oscila entre el costumbrismo y la sátira negra, y que tan bien encarnan las novelas de Hašek, Hrabal o Kundera (todos ellos adaptados por otros cineastas de la Nueva Ola de su país), Forman construye aquí una sarcástica diatriba sobre el anquilosamiento burocrático del sistema comunista mediante las grotescas peripecias de un grupo de bomberos voluntarios que organizan un baile en una ciudad de provincias.

Ragtime (1981)

Recordada por ser la última aparición de James Cagney en la gran pantalla, es quizás la película más academicista de Forman, en su recreación histórica de la Norteamérica de principios del siglo XX, a través de un puñado de historias que gravitan en torno a la principal, la del joven pianista afroamericano Coalhouse (Howard E. Rollins Jr.), cuyo pacífico temperamento dará un giro de 180º al ser víctima de un ataque racista. Una denuncia en contra del racismo y la xenofobia del todo vigente.

El escándalo de Larry Flynt (1996)

Premiada con el Oso de Oro en el Festival de Berlín, se trata del filme que más contundentemente resume la temática última de toda la carrera de su autor: la de la defensa de la libertad personal enfrente de las cortapisas sociales. Y si dicho mensaje es aquí más claro que nunca es porque la trama no se centra en minorías étnicas acosadas o genios incomprendidos, sino en el magnate de una industria tan poco edificante como la pornográfica. En este sentido, la interpretación de Woody Harrelson es una de las grandes bazas de la obra.

Man on the Moon (1999)

Que la vida a veces imita al arte lo resume una escena de esta cinta que, para evitar spoiler alguno, solamente comentaremos de la siguiente manera: el protagonista, el maestro del humor absurdo e iconoclasta, Andy Kaufman (Jim Carrey), se troncha en un momento de su periplo vital donde la risa no parece tener cabida. Por ello, y pese a ser un biopic de uno de los grandes de la comedia americana, la obra está cargada de una honda melancolía ante el sinsentido de la existencia.

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