Los mejores thrillers franceses de 2020

En un curso comercial más corto de lo habitual por las razones consabidas, el cine de género, ligado al espectro comercial, ha tenido menor salida que las clásicas propuestas de drama y comedia, que han copado la exigua cartelera gran parte de 2020 y el comienzo de 2021. La producción francesa no ha sido una excepción, con apenas una decena de productos que rozan el thriller, el polar, la intriga, la acción o el terror. Es más, ni tan siquiera en festivales ha habido aproximación alguna a estos géneros, reverso habitual de la programación del país galo con la llegada de autores como Alexandre Aja, Xavier Gens, Christophe Gans o Alexandre Bustillo. Este último, por cierto, estrenó, junto a su colaborador habitual Julien Maury, Kandisha sin demasiada suerte mediática, más allá de su presentación en la sección oficial del Festival de Sitges. A continuación, y ligado al Especial Premios César de SundanceTV, elegimos las cinco muestras de género más interesantes de 2020. Filmes de vocación comercial salvo la última elección.

La bala perdida, de Guillaume Perret

Producción Netflix protagonizada por Alban Lenoir, Ramzy Bedia y Nicolas Duvauchelle que, sin demasiadas pretensiones, entretiene, divierte y se olvida con facilidad. Clásica historia de venganza mezclada con el drama judicial en el que un ladrón se verá metido en un caso mayor tras la muerte de su mentor por parte de unos policías corruptos. Cine de acción para muy amantes del género.

Bronx, de Olivier Marchal

De nuevo otra propuesta Netflix. Un filme sobre la camaradería y la masculinidad que retrata la dura vivencia de un policía ejemplar acosado por la mafia y por compañeros corruptos. Proteger a sus amigos de brigada es un leitmotiv vital que le pasará factura en su día a día. Lannick Gautry, Stanislas Merhar, Kaaris y David Belle son los actores protagonistas de este trabajo cuyo mayor valor es el dibujo de una siempre intensa Marsella, habitual epicentro criminal.

Méandre, de Mathieu Turi

Bérénice Marlohe protagoniza esta cinta de ciencia-ficción que recuerda en su planteamiento inicial a Cube: una mujer despierta dentro de un intrincado de tuberías, pasadizos y trampas. Un camino lleno de espinas que pondrá en jaque su supervivencia a la par que le irá revelando el porqué de su destino. Está dirigida por Mathieu Turi, un especialista del género.

La tierra y la sangre, de Julien Leclercq

Sami Bouajila, Carole Weyers, Eriq Ebouaney y Sofia Lesaffre lideran el reparto de esta clásica historia dentro del thriller criminal. La de un hombre que ha sobrevivido a su pasado y vive un excelente presente gracias a una fábrica de madera que regenta, en la que da trabajo a exconvictos y exadictos. Todo cambiará cuando la mafia se fije en su proyecto como posible almacén de grandes cargamentos de droga. El empresario tendrá que decidir si colabora o si combate al hampa.

La nube, de Just Philippot

Obra más cercana al fantástico que narra la historia de una dueña de una granja que, para salvar su negocio, decide comenzar la cría de saltamontes comestibles. Una decisión que tendrá unos giros inesperados; comenzando por la relación que tendrá con estas criaturas. Un filme que consiguió los galardones de Premio Especial del Jurado y Mejor actriz (Suliane Brahim) en la pasada edición del Festival de Sitges. Una gema que ha pasado a posteriori por diversos festivales menores de nuestro país.

El antepenúltimo mohicano

Park City, Utah.

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